Yo no como pezqueñines

Cuadernillo modesto con aspiraciones en el que iremos desgranando lo que preocupa a nuestra cabeza pensante. Incluye algunas recetas de cocina fáciles y sabrosas.

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sábado, octubre 14, 2006

Un Viejo Que Leía Novelas De Amor

No es el último libro que he leído, pero sí uno muy interesante. Su autor se llama Luis Sepúlveda y se puede encuadrar en el llamado realismo mágico o fantástico de tantos y tan buenos escritores sudamericanos.
Antonio José Bolívar Proaño es un viejo peculiar. Le gusta leer, aunque hasta hace poco no era consciente de saber leer. Lo que más le gustan son las novelas de amor, de esas en las que los protagonistas sufren mucho, aman mucho y, al final, son muy felices.
Lo casaron muy joven, se fue de colono a una tierra impracticable y finalmente, al morir su esposa dejó todo para mezclarse con una tribu selvática (los jícaros, como los llaman los blancos).
Con ellos fue feliz, era como uno de ellos, pero no era uno de ellos. Debido a una venganza mal ejecutada (disparó un arma de fuego, un pecado para los jícaros) le instaron a abandonar el poblado y hubo de volver al pueblo con los colonos.
Pasan los años y Antonio José Bolívar Proaño, que sólo se pone su dentadura postiza para hablar y para comer, vive tranquilo leyendo novelas de amor seleccionadas cuidadosamente por una prostituta de la ciudad con la que trata el dentista que visita el pueblo dos veces al año.
Un día el gran río devuelve varios cadáveres a las orillas del pueblo. El alcalde culpa a las tribus de la selva pero Antonio José Bolívar Proaño sabe quién ha sido. Una hembra de tigrillo a la que los americanos han matado las crías se está cobrando su venganza.
A partir de aquí comenzará una batalla particular entre la tigrilla y Antonio José Bolívar para ver quién conoce mejor a quién, quién sabe más acerca de la selva, quién es más fuerte.
Todo un retrato de las miserias y las grandezas del ser humano.
La conclusión de este libro es interesante. Por un lado demuestra que la sabiduría adquirida durante miles de años por las tribus prehistóricas es mucho mejor recurso para sobrevivir en la selva que las tecnologías "modernas", pero también deja ver que el hombre, por muy astuto que sea, tiene todas las de perder frente a un animal con garras de no ser por las armas de fuego.
Es notable la relación entre el protagonista y la escopeta. El arma que le alejó de los jícaros es el mismo que le salva de la muerte segura al eliminar al animal. Sin embargo Antonio José Bolívar Proaño siente mucho más la pérdida de la tigrilla, al fin y al cabo el americano había matado a su compadre...

5 Dígamelo:

Blogger Higronauta said...

Este subgénero, por el momento, parece estarme prohibido: por mucho que lo he intentado una y otra vez, no he conseguido si quiera acabar libro alguno de, por citar a los más renombrados, Isabel Allende y Gabriel García Márquez. Antes me desesperaba, pero hace un tiempo que voy asimilándolo poco a poco. ¿Una lástima? Presupongo que sí...

8:04 p. m.  
Blogger LaReinadelosMares said...

Pues quizá éste en concreto le vaya bien a usted, porque es un libro finito que se lee muy rápido.

1:48 p. m.  
Blogger GUINEVERE said...

¿A su compadre? ¿Una tigrilla su compadre? Hmmmmm...

Suena interesantísimo el libro. Veré si me lo consigo. Prometo leerlo. Me ha dejado intrigada.

Gracias por recomendarnos libros para leer. Normalmente suelo leer libros que otros me recomiendan porque dar con un buen libro es tan dificil y no me gusta gastar mi dinero para tirarlo a la basura.

Besitos

7:08 p. m.  
Blogger Octavio said...

Veo que tira usted de la biblioteca familiar y me alegra.

Un buen regalo de cumple de la tía Rosa.

1:54 p. m.  
Blogger GUINEVERE said...

¿Cómo está mi reinita consentida?

Dejo mis saludos y un abrazote

3:02 p. m.  

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